Guía de autoevaluación de CEM: conozca el nivel de exposición electromagnética al que está expuesto

EMF Self-Assessment Practice: Know the level of electromagnetic exposure to which you are exposed

Estás expuesto a la contaminación electromagnética en todas partes, incluso en tu hogar. ¿Pero sabes exactamente cómo medirla? Hemos desarrollado un instrumento para ayudarte a averiguarlo.

La contaminación electromagnética proviene de las emisiones de campos electromagnéticos (EMF) generadas por fuentes artificiales. Estas emisiones fluctúan a lo largo del día y se extienden por el ambiente en forma de perturbaciones e interferencias en diferentes bandas de frecuencia. En términos simples, tus entornos están llenos de contaminación electromagnética que es dañina para la salud, el medio ambiente y el correcto funcionamiento de las tecnologías que utilizas.

Las ondas de radio, la televisión, la telefonía móvil, las líneas eléctricas de alta tensión, los transformadores eléctricos, los electrodomésticos, los dispositivos electrónicos e incluso los sistemas de iluminación emiten campos artificiales (EMF); lo que varía es el grado de intensidad, amplitud y la frecuencia con la que se propagan. En resumen:

“Todo lo que utiliza electricidad produce un campo eléctrico y magnético que debe tenerse en cuenta al evaluar un hogar y determinar cuáles son los ‘puntos críticos’ (fuentes de mayor riesgo) en él.”

Es una realidad que la acelerada implementación de nuevas tecnologías que no cumplen con estándares compatibles con el cuerpo humano y el medio ambiente están creando riesgos nuevos y mayores para la población, diversas especies y los ecosistemas naturales.

Este desarrollo acelerado y nuestra creciente dependencia de las tecnologías han modificado significativamente el entorno electromagnético natural que nos rodea; por ello, es difícil encontrar un lugar en el planeta que esté totalmente libre de radiación artificial, incluyendo tu hogar.

Gracias a la inmensa cantidad de estudios realizados a lo largo de los años por científicos y organizaciones respetadas, sabemos que los efectos biológicos de los campos electromagnéticos artificiales pueden volverse patológicos dependiendo del tiempo de exposición, la dosis, su potencia y frecuencia, y las características del organismo expuesto.

Nuestro hogar puede ser una de las fuentes más importantes de contaminación electromagnética a la que estamos expuestos casi de forma permanente cada día. Los electrodomésticos, los sistemas de iluminación, los dispositivos inteligentes, las conexiones inalámbricas y una gran cantidad de otros dispositivos que funcionan de manera sostenida y en paralelo, son responsables de ello. Es importante disfrutar y aprovechar toda la tecnología que hoy puede hacer nuestras vidas más fáciles, pero ¿cómo podemos hacerlo mientras protegemos nuestra salud, el medio ambiente y nuestros aparatos? ¿Sabes cómo medir los niveles de exposición a los que estás constantemente sometido en tu hogar? Basándonos en nuestra experiencia y en miles de estudios de caso, nuestro equipo ha desarrollado una guía para ayudarte a determinarlo. Ahora, profundicemos un poco más en las variables a tener en cuenta.

La guía: aprendiendo a realizar una Autoevaluación de EMF

Lo primero que debes saber es que una autoevaluación de EMF no sustituye un análisis profesional realizado por un analista, técnico o Consultor certificado en Bio-construcción y radiación electromagnética, quienes no solo poseen la formación requerida para realizar dicho análisis, sino también el instrumento de medición adecuado y, lo que es más importante, la capacidad de interpretar las lecturas que dichos instrumentos recogen.

Además, cabe destacar que no se trata de obtener instrumentos de medición electromagnética, sino de contar con la experiencia y la formación necesarias. A menudo vemos a personas que compran medidores de electrosmog, gaussímetros u otros instrumentos en Internet para usarlos de manera inapropiada.

En nuestra experiencia, quienes adquieren equipos de medición como hobby para “medir” la radiación, realmente no saben qué es la radiación, qué tipo de radiación están midiendo o cuál es la naturaleza de esa radiación. No entienden el equipo ni cómo funciona realmente, y terminan comportándose como “cazafantasmas” en su hogar u oficina, y lo que es peor, deambulan por las calles midiendo sin comprender realmente nada.

Dicho esto, NO TE PEDIMOS que adquieras ninguno de estos equipos de medición, ya que, de hacerlo, deberías tomar un curso de formación con nosotros o con un instituto o centro calificado. Si ya posees equipos de medición, esta guía de autoevaluación no requiere que los uses; sin embargo, eres libre de utilizarlos como método de confirmación. Solo asegúrate de que el instrumento que estás utilizando haya sido certificado y calibrado por un laboratorio acreditado.

La contaminación electromagnética no es estándar, uniforme ni automáticamente la misma en todos los lugares; por ello, es importante poder identificar en tu hogar cuáles son las principales fuentes de contaminación.

La contaminación por EMF varía según el tamaño de los recintos o el número de dispositivos que funcionen en ellos, pero también según la ubicación con respecto a fuentes externas de contaminación. La contaminación que recibimos del exterior, por ejemplo, de los operadores de telefonía móvil, es variable; su potencia de transmisión fluctúa en función del tráfico de llamadas que debe manejar simultáneamente en un determinado tiempo. Por lo tanto, la exposición un domingo no es la misma que la de un lunes, y la exposición del lunes por la mañana difiere de la del lunes por la noche.

Es por ello que el equipo de NOXTAK toma como referencia los valores promedio más altos que se han observado en mediciones profesionales comparadas con cada tipo de emisor. Por ejemplo, en el caso de una antena base de radio o de telefonía móvil, se estimará la emisión contaminante que se ha observado en antenas ubicadas en lugares con características similares, como la densidad de población, que determina el número de dispositivos móviles vinculados a esa antena base o a las cercanas, y por ende, el flujo de información que transmiten dichas antenas.

La contaminación electromagnética, especialmente la relacionada con las telecomunicaciones, varía a lo largo del día; podríamos decir figuradamente que esta toxina ambiental se propaga en olas y fluctúa como la marea en el océano electromagnético.

Por ello, lo primero es observar los alrededores del hogar o del entorno a evaluar, ubicando los principales emisores que contaminan el interior desde el exterior. En segundo lugar, se debe considerar el tipo de emisión que se origina en el interior, proveniente de los aparatos conectados en el hogar.

Niveles de exposición por ubicación

Un hogar ubicado en una zona residencial de baja población, en el campo o lejos de la ciudad, ni siquiera se acerca a aquellos situados en áreas de alta densidad poblacional, zonas altamente técnicas o muy próximas a fuentes externas de contaminación, como líneas de alta tensión, transformadores de alta tensión, estaciones base de telefonía o antenas de radio y televisión.

Además de esto, se debe tener en cuenta que, en términos de contaminación, un apartamento no es lo mismo que una casa, ya que los apartamentos pueden compartir paredes, piso y techo con otros que pueden ser altamente técnicos, lo cual influye en el análisis de la exposición general en el hogar.

Niveles de exposición según el tamaño y la construcción de la vivienda

Como regla general, los espacios más pequeños tienden a acumular más equipos eléctricos y electrónicos con menos separación, lo que puede generar una mayor acumulación de campos electromagnéticos en espacios comunes y contiguos. Esto podría afectar el funcionamiento de los espacios destinados al descanso, por ejemplo.

También se debe tener en cuenta el tipo de construcción de casas o apartamentos. Un recinto construido con cemento y bloques de concreto no es lo mismo que uno edificado con drywall, materiales prefabricados o almacenes con una gran cantidad de componentes metálicos. Cada uno de estos materiales tiene una densidad diferente y, por lo tanto, un nivel de permeabilidad distinto en relación con los campos eléctricos y magnéticos. Por ejemplo, el vidrio tiene una capacidad de blindaje muy baja (bloquea la penetración de un campo eléctrico), pero los campos eléctricos se blindan fácilmente con materiales de mayor densidad. Sin embargo, cuando hablamos de flujos magnéticos, estos penetran incluso los materiales más densos. Es decir, mientras que es sencillo blindar los campos eléctricos, se permite la penetración de flujos magnéticos.

Este es un elemento que implica que, por ejemplo, un apartamento en Manhattan con grandes ventanales panorámicos recibirá mayor exposición y cargas eléctricas hacia el interior de la propiedad que un apartamento con pocas ventanas. Así es como la contaminación en el recinto puede variar.

Niveles de exposición según los artefactos

Los electrodomésticos que operan dentro del hogar juegan un papel fundamental en la medición de la contaminación electromagnética. En este punto, hay varios aspectos a considerar:

  • Número de dispositivos: Existe un estándar promedio de electrodomésticos en los hogares, pero es importante tener en cuenta que hay viviendas que son mucho más “técnicas” que otras. Mientras que hay personas que probablemente solo cuentan con un refrigerador, una lavadora y un televisor, hay otras que pueden tener múltiples áreas de entretenimiento, consolas de videojuegos, oficinas completamente equipadas, domótica e internet de alta velocidad.
  • Ubicación: Se recomienda prestar especial atención a la ubicación de los electrodomésticos de mayor tamaño, como refrigeradores, lavadoras, secadoras, etc. La ubicación de los aparatos eléctricos y de las áreas de alta concentración es muy importante, sobre todo para lograr una mejor relación entre las zonas de descanso, estudio y entretenimiento. Por ejemplo, si la pared de una habitación colinda con un electrodoméstico de alta demanda, la calidad del sueño de la persona que habita ese espacio puede verse afectada.
  • Hábitos de uso: Se debe tener en cuenta que muchas personas utilizan en su día a día aparatos que pueden parecer que tienen emisiones insignificantes. Por ejemplo, las licuadoras son una fuente importante de contaminación eléctrica de baja frecuencia debido a su motor y funcionamiento. Además de este aparato, puede haber muchos otros en el hogar que probablemente tengan emisiones más fuertes, como el microondas; pero es importante medir la frecuencia con la que se utilizan estos dispositivos para clasificarlos como emisiones permanentes u ocasionales.
  • El sistema de iluminación: La calidad y el tipo de bombilla que usas (halógena, incandescente, LED o fluorescente) son aspectos importantes. Este es uno de los factores que determinan la cantidad de interferencia o ruido que rodea la línea eléctrica y, por lo tanto, influye en la cantidad de “electricidad sucia”. Además, un tipo de bombilla adecuado puede evitar el estrés oxidativo ocular y promover el descanso. También se debe prestar especial atención a los reguladores o controladores de luz, ya que estos también incrementan el nivel de contaminación por electricidad sucia.
  • Tecnologías inalámbricas: Los dispositivos electrónicos que funcionan con conexiones inalámbricas, tales como las telecomunicaciones, WiFi, Bluetooth y conexión infrarroja, producen contaminación electromagnética de alta frecuencia. Estos dispositivos deben ser un foco de atención sumamente importante en la evaluación.

¿Cómo obtener la guía?

Ahora que sabes cómo funciona este instrumento, querrás utilizarlo. Actualmente estamos trabajando en una encuesta interactiva que podrás completar fácilmente y obtener respuestas automáticas; pero, por el momento, podemos proporcionarte una tabla manual, que cumple una función similar y con la cual podrás recopilar la información básica necesaria para tener una idea del grado de contaminación al que estás expuesto hoy. Esta misma información puede ser analizada por nuestro equipo de analistas para obtener, de forma gratuita, la opinión de nuestros especialistas. Escríbenos a info@noxtak.com para recibir esta guía sin costo.

Ten en cuenta que esta guía de autoevaluación de EMF no constituye un estudio científicamente preciso. Sin embargo, es un trabajo que nuestro equipo de expertos ha llevado a cabo y estandarizado en base a miles de estudios de caso y nuestra experiencia. Hemos identificado los factores clave a evaluar y les hemos asignado un valor específico, lo que nos permitirá entender el grado aproximado de contaminación electromagnética de un hogar y, de este modo, ayudar a sus habitantes a tomar las medidas necesarias para neutralizar estas emisiones a través de nuestras recomendaciones y nuestra tecnología SPIRO.